
Angustia, encogimiento estomacal, incredulidad y asombro.
Así salí del cine tras la hostia emocional y moral que me dio la película, La Ola. Un asombroso e inesperado film que trataba un tema que hoy en día puede adoptar (estando en las fechas que estamos) diferentes disfraces, diferentes títulos, pero lleva bajo el disfraz la única idea y el mono pensamiento, la dictadura.
¿Es posible en los tiempos que corren, que se de una autocracia? La película responde con un experimento real llevado a cabo por un profesor de instituto de Palo Alto en California, 1967. La pregunta que desemboca la trama es la ya mencionada y el desarrollo es impresionante. Estudiantes de 18 años aproximadamente son los que llevan a cabo la narración, una clase con todo tipo de personas, comprometidos con las causas y no tanto, estudiantes fantasmas y protagonistas, un profesor con ganas de demostrar.... La envoltura que aparentemente es un juego inofensivo esconde un veneno letal: Una idea, ser grupo, un nombre La Ola, un fin, Una idea, ser grupo,... Hablar de este tema me resulta polémico. Cuando se habla de la soledad o del desarrollo socio afectivo mi memoria desapasionadamente recuerda que había un tipo de soledad llamado, soledad social. Bajo un nombre que se aleja de la identificación personal, les otorga el permiso de sentir, simpatía, odio, solidaridad, voluntad, fanatismo... Genera una fragmentación mental discriminando lo que no este dentro del alcance de visión, desde la visión. Tras unas birras, un amigo me dijo, ¿quien bota en Cuba? ¿Es posible en los tiempo que corren que se de una autocracia? Dejo la superficie descubierta, no tanto, en el transcurso de una semana pueden ocurrir muchas cosas, en el de un día, también y en la muestra de una idea, innumerables.
Solo es una embriagada representación, de un fenómeno no.
Así salí del cine tras la hostia emocional y moral que me dio la película, La Ola. Un asombroso e inesperado film que trataba un tema que hoy en día puede adoptar (estando en las fechas que estamos) diferentes disfraces, diferentes títulos, pero lleva bajo el disfraz la única idea y el mono pensamiento, la dictadura.
¿Es posible en los tiempos que corren, que se de una autocracia? La película responde con un experimento real llevado a cabo por un profesor de instituto de Palo Alto en California, 1967. La pregunta que desemboca la trama es la ya mencionada y el desarrollo es impresionante. Estudiantes de 18 años aproximadamente son los que llevan a cabo la narración, una clase con todo tipo de personas, comprometidos con las causas y no tanto, estudiantes fantasmas y protagonistas, un profesor con ganas de demostrar.... La envoltura que aparentemente es un juego inofensivo esconde un veneno letal: Una idea, ser grupo, un nombre La Ola, un fin, Una idea, ser grupo,... Hablar de este tema me resulta polémico. Cuando se habla de la soledad o del desarrollo socio afectivo mi memoria desapasionadamente recuerda que había un tipo de soledad llamado, soledad social. Bajo un nombre que se aleja de la identificación personal, les otorga el permiso de sentir, simpatía, odio, solidaridad, voluntad, fanatismo... Genera una fragmentación mental discriminando lo que no este dentro del alcance de visión, desde la visión. Tras unas birras, un amigo me dijo, ¿quien bota en Cuba? ¿Es posible en los tiempo que corren que se de una autocracia? Dejo la superficie descubierta, no tanto, en el transcurso de una semana pueden ocurrir muchas cosas, en el de un día, también y en la muestra de una idea, innumerables.
Solo es una embriagada representación, de un fenómeno no.
